Camino despacio por dentro de mí, descubriendo que cada gesto deja huella.
A veces señalé sombras en otros sin ver que nacían de mis propias heridas.
El mundo me responde como un reflejo, mostrándome aquello que me cuesta aceptar.
Y entiendo que no es castigo, sino una oportunidad para crecer desde dentro.
He hablado sin cuidado y mis palabras dejaron marcas invisibles en quien no lo merecía.
Y sin saberlo, también me herí a mí mismo, porque lo que doy siempre encuentra el camino de vuelta.
Hoy sé que puedo detener esa cadena y elegir una voz más consciente y verdadera.
Cada emoción, cada pensamiento, crea formas que el universo guarda y me devuelve para aprender.
Porque todo vuelve, todo regresa,
lo que das al mundo nunca se aleja.
Cuida tu alma, cuida tu voz,
que lo que entregas vuelve a los dos.
Porque en el otro te ves primero,
la vida es un eco sincero.
Porque todo vuelve, todo regresa,
lo que das al mundo nunca se aleja.
Cuida tu alma, cuida tu voz,
que lo que entregas vuelve a los dos.
Porque en el otro te ves primero,
la vida es un eco sincero.
No hay destino escrito en piedra,
solo caminos que se tejen según lo que sembramos.
Y aunque a veces duela,
la verdad siempre ilumina cuando dejamos de huir de nosotros mismos.
Balada emotiva y profunda
voz masculina ,