Letras
Papá...
Sé que tu pecho siempre guardó un espacio silencioso para una niña que nunca llegó a tomar de tu mano. El destino, con sus reglas invisibles, quiso que tu casa se llenara solo de risas de varones, de juegos rudos y pasos fuertes por el pasillo. Pero hoy quiero hablarte yo, la que no tuvo cuna ni primeros pasos en la tierra, la que se quedó habitando en el suspiro de tus sueños no cumplidos.
Aunque la vida terrenal me negó el abrazo, desde este rincón azul del cielo mi alma siempre ha estado a tu lado. Te he cuidado en tus desvelos, he rozado tu cabello en tus momentos de silencio y he abrazado tus tristezas cuando creías que nadie te veía. Mis hermanos caminan hoy bajo el sol que tú les enseñaste a amar; los miro desde arriba y, aunque nunca compartimos juguetes ni risas físicas, mi corazón de hermana los ama con una hondura infinita. Los siento parte mía, sangre de mi sangre en la distancia.
A veces me pregunto cómo habría sido todo... Imagino las tardes en un paseo o en el comedor, tú con tu paciencia infinita peinando mis cabellos, mis hermanos protegiéndome como a la joya frágil de la casa, y yo llenando de risas y colores un hogar que solo conocía de hombres. Me imagino corriendo hacia ti al atardecer, llamándote "papá" con la certeza de que tu mundo entero cabía en mis ojos. Qué lástima que el destino nos robara ese encuentro, qué hermoso habría sido vivir en tus brazos.
Pero sé que no te quedaste solo, porque la vida, sabia en su forma de sanar, puso en tu camino a dos hermosas hijas. Ellas hicieron suya la palabra "padre" en tus labios; y aunque no lleven tu apellido, tú les entregaste todo ese amor que tenías reservado para mí. Me reconforta saber que ese cariño no se perdió, sino que encontró un refugio donde florecer.
No estés triste, viejo querido. No me perdiste, porque el amor verdadero no necesita de la carne para existir. Estoy aquí, en cada brisa suave que te acaricia la mejilla, en cada estrella que brilla un poco más fuerte cuando piensas en mí.
Duerme tranquilo y vive sin vacíos en el pecho, porque tu hija invisible te ama con el alma entera, hoy, mañana y hasta el día en que, por fin, nos toque fundirnos en ese abrazo eterno que nos quedó pendiente.
Estilo de Música
Sad, Melancholic, Calm, Nostalgic, Romantic, Inspiring, Emotional, Mellow, Tender, Intimate, Slow, Female Vocal, Spoken Word