Tengo escrito tú nombre por todo lado en mi piel
y en cada trazo llevo conmigo el sabor de tu miel.
Tú que ya ni merece
que yo recuerde tu nombre
olvídate de este hombre
que no resiste traición.
Jugaste con mi cariño, cuando más te quería
por eso entierra contigo
todas las cartas de amor que escribía.
No valen nada las letras en un corazón lastimado
y sirve de poco la vida,
si a la meta se llega
con las promesas incumplidas.
Yo no maldigo la decisión,
que algún día tomaste
aplaudo solo el contraste, en lo que fuiste y eres.
Y sé que existen mujeres que no valen ni siquiera la pena.
Hoy sin quererlo, paga la triste condena
porque la mujer que el alma envenena
Dios no la lleva consigo,
las dejas por el camino, a merced de su suerte.
Te han visto llorar la muerte,
morder tus lágrimas negras
y han visto como te aferra,
a los hombres casados.
Que ese mal endemoniado,
que hoy vive contigo,
es la cruz del castigo, por tanto mal que me hiciste
Y es que si la mujer persiste
cae profundo en el lodo,
de la pena cruel
y no resiste el papel,. si vuelvo a escribir tu nombre
Tu farsa grande y pensada,
nació de la nada
y de tu forma de ser,
porque si hoy existe mujer
agradece a la vida mujer tu remontada.
Style de Musique
Ranchera
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