Cada vez que recuerdo aquellos días
En que me recostaba entre tus brazos
Cada vez que recuerdo tus regazos
Derramo mil sollozos de agonía
Mi infancia la llenaste de alegría
Me enseñaste que hacer en cada paso
Me tomaste de las manos en mis pasos
¡Qué contento a tu lado me sentía!
-Coro-
Desde el cielo hoy me guían tus miradas
Como estrellas que brillan descubiertas
Mis oídos escuchan tus baladas
De mañana tu sonrisa me despierta
Sin embargo, ya no me queda nada
Más que…
Un canto triste a una madre muerta
-Hablado-
Cada vez,
¡Ay madre, cada vez…!
Que recuerdo los hermosos momentos:
Tu sonrisa, tu mirada, tus caricias, tus baladas
Madre,
Cada vez que recuerdo tus festejos
Tu cuidado, tus consejos
Tus abrazos, tus besos benditos
Y tu amor infinito
-Puente-
De noche casi no duermo
Temprano, de mañana, me despierto
Es que… Madre de mi alma
Ya no me queda nada
No me queda nada más
Ya no me queda más que este triste canto
-Madre- de dolor y llanto
Madre,
Solo queda este canto demasiado triste,
Madre,
Desde el día en que te fuiste.
¡Desde el día en que te fuiste!