가사
Antes de mandarlo a la escuela,
regálale cinco minutos de amor,
pregúntale cómo se siente,
escucha lo que tiene dentro del corazón.
Porque una palabra
puede dejar una herida
o puede sanar un corazón.
Dile que nunca se burle de nadie,
ni por su ropa, su pelo o su color,
que unos zapatos viejos
siguen caminando,
y una mochila usada carga
el mismo sueño y la misma ilusión.
Dile que todos somos diferentes,
pero tenemos el mismo valor,
que nadie es menos por ser distinto
y que todos merecemos respeto y amor.
Que no juzgue una historia
sin conocer el camino,
porque hasta el niño más callado
también necesita un amigo.
Que no deje solo al que
tiene pocos amigos,
que tienda la mano
al que aprende más despacio,
porque quizás detrás
de aquella sonrisa
hay una batalla que nadie está mirando.
Y si algún día lo ves triste,
no le digas simplemente "ya pasará",
siéntate un momento a su lado
y pregúntale qué le pasa de verdad.
A veces un abrazo sincero,
una palabra y un poco de atención,
pueden iluminar la vida
de quien se siente perdido en un rincón.
Enséñale respeto,
enséñale amor,
que nunca se haga grande
haciendo pequeño a otro corazón.
Enséñale que ser valiente
no significa hacer llorar,
sino tener el corazón suficiente
para ayudar y perdonar.
La matemática se aprende en la escuela,
las palabras se aprenden al leer,
pero hay una enseñanza mucho mayor
que ningún libro puede contener:
la empatía, el respeto y los valores
se aprenden primero en el hogar,
porque antes de aprender a ser el mejor,
hay que aprender a ser alguien que sabe amar.
Cinco minutos antes de la escuela,
cinco minutos pueden cambiar
la historia de un niño
para siempre.
Cinco minutos de escuchar,
cinco minutos de comprender,
pueden hacer que un niño mañana
vuelva a sonreír y vuelva a creer.
No le enseñes solamente a ganar,
enséñale también a compartir,
a levantar al que ha caído,
a saber perder y volver a insistir.
Que entienda que en esta vida
nadie llega solo hasta el final,
y que una mano que ayuda a otra
vale más que cualquier trofeo que pueda ganar.
Enséñale respeto,
enséñale amor,
que nunca se haga grande
haciendo pequeño a otro corazón.
La matemática se aprende
en la escuela,
pero ser buena persona
eso comienza en el hogar.
Antes de cerrar la puerta,
antes de verlo caminar,
dile cuánto tú lo quieres
y que siempre podrá contigo contar.
Porque quizá mañana crezca
y ya no quiera escuchar tu voz,
pero esos cinco minutos de amor
vivirán para siempre en su corazón.
Cinco minutos antes de la escuela,
cinco minutos pueden cambiar
la historia de un niño
para siempre.
Solo enséñale a respetar,
enséñale a comprender,
enséñale que amar al prójimo
también es una forma de crecer.
La matemática se aprende en la escuela,
pero ser buena persona,
tener empatía y tener valores...
eso comienza en el hogar.
음악 스타일
Versión Trance con voz de hombre