Voy a cantar un corrido
de un hombre trabajador,
empezó desde muy niño
a los doce con valor.
Con sus manos fue aprendiendo
y hoy sigue siendo el mejor.
Su nombre es Carmelo Calvario,
lo digo con mucho honor,
de los artesanos de Ayahualulco
siempre ha sido el mejor.
Con talento y con paciencia
se ganó gran admiración.
Hace máscaras hermosas
con talento y con esmero,
de diablos y de jaguares,
de tigres y tlacololeros.
Cada pieza que él trabaja
vale oro verdadero.
Yo les recomiendo a todos
si quieren algo especial,
hagan pronto sus pedidos
no se van a arrepentir jamás.
Su trabajo es garantizado
porque lo sabe realizar.
Aquí termina el corrido
que hoy canto de corazón,
para Carmelo Calvario
mi respeto y admiración.
Un artesano orgulloso
que honra su profesión.