歌詞
El cielo se ilumina tras la Sierra,
la brisa de la aurora lo acompaña;
el río Guatapuíí y sus aguas bañan
al gran Valle de Upar, sus bellas tierras.
El Santo Ecce Homo es imponente,
se mira desde el balneario de Hurtado;
Valledupar festivo, engalanado,
reluce en los abriles florecientes.
El mes de abril trae en su mochila las lluvias frescas;
se va el verano, llega el invierno
y el tiempo cambia.
Se viste el Valle de mil colores
y el pueblo canta
con sus guitarras y acordeones:
viejas leyendas.
Se oyen guitarras por la madrugada,
son las parrandas de fiestas de pueblo;
la brisa lleva cantos a los cerros,
desde la noche hasta la alborada.
“Yo le canto a la vida,
al Cesár y a sus mujeres;
ellas guardan los placeres
que tiene Valledupar querida”. (bis)
El río Cesár corre en las sabanas,
sus aguas mansas, de poco caudal;
andan sin prisa, quieren contemplar
a las mujeres de esta tierra amada.
De rostros dulces, largas cabelleras,
de piel canela, bronceada al sol;
alma de pueblo y noble corazón,
que al son del pilón mueven sus polleras.
Valledupar, en las patronales, viste de fiesta;
suenan las cumbias, los vallenatos, las papayeras;
se ven faroles y procesiones en las novenas;
en cada barrio el entusiasmo se manifiesta
Se oyen guitarras por la madrugada,
son las parrandas de fiestas de pueblo;
la brisa lleva cantos a los cerros,
desde la noche hasta la alborada.
“Yo le canto a la vida,
al Cesár y a sus mujeres;
ellas guardan los placeres
que tiene Valledupar querida”. (bis)
Se oyen guitarras, nobles acordeones,
desde tu Valle hasta tierras costeras;
nunca en abril vi tus primaveras
pero crecí con tus bellas canciones.
Cerro Murillo, el gran mirador,
la Serranía, tu hermosa sabana;
hoy llego a ti con llanto en el alma
buscando el eco de mi canción
音樂風格
Vallenato guitarra , epico